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– Súbase doña, ¿para qué corre…?– Sí verdad… siga aquí derecho pues, derecho hasta la esquina y da vuelta…– ¿Usted es La Chica?…– Sí, yo soy La Chica, y mi hija es la Blanca Iris, así le puse porque es blanquita pues, y todos decían que la blanquita que la blanquita, desde chiquita me la…
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En las calles de la Ciudad se desatan sucesos de los que nadie se entera. – … Cada vez que digan tu nombre en mí pensarán, será mi cuerpo el que esté en las palabras que te construyen, voy a ser yo quien se aparezca cuando mencionen tus letras. La voz trata de mantenerse firme…
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Se despertó, cuello chueco, dolor en los músculos, lo primero que miró al abrir los párpados fueron las últimas luces del atardecer embarrándose en la ventana, moraditos raros; en su cabeza sonaba escandalosa una tonada de los putos Monos Árticos; mientras sus pupilas se atascaban de sol perezoso, imaginaba, estúpidamente, que alguien tocaba fuerte la…
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No prometo intentarlo, pero intentaré intentarlo.Bart Simpson. No me gusta ir al gimnasio en enero porque se satura de gente, gente que aglutina los aparatos y las pesas, de cierta manera se sienten culpables de lo que comieron en diciembre y llegan con el famoso “propósito” de año nuevo –dice mi hermano –prefiero ir hasta…
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– ¿Y ya está bien?– Sí, gracias a dios ya salió negativo… Apenas se entiende su conversación atrapada en los cubrebocas de tela. Un vago, de esos vagos amistosos, extravagantes, hediondos, entra al mercado y se ríe con él mismo mientras busca a su fantasma enamorado. DRN… un frío enero
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– ¿Me pone una recarga de veinte pesos por favor?– Sí… ¿qué compañía?– telcel– ¿Número? Entra un hombre a paso pesado, se acerca al refrigerador de las cervezas, habla detrás de su cubreboca con un encargado de la tienda: – ¿Qué pasó pareja?– … ya no habías venido…– Na, tú no estabas, vengo seguido…– Na,…
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En el taxi cada quien tenía las manos sobre sus piernas, se percibía una distancia emocional enorme, de kilómetros y kilómetros. En la radio el hombre tenía sintonizada la estación de las oldies, se dejaba oír algo de Las Tortugas, She’d rather be with me, la nocturna irrealidad del cotidiano apenas comenzaba a enfriarse, Avenida…
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Para José Agustín que se murió y le valió verga. Gracias por todo, gracias, maese…#tqm Un pinche trago a lo pantera al bacacho con coca. Los Bándalos Chinos sonando bien tranqui en la bocina. Me odio. Me detesto por esto que no soy. Afuera la Ciudad llena de iglesias me tartamudea el existir. Un pipazo…
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De algún lugar, de algún sitio, la vieja apareció en la vida, en el malestar solar. La calle, empinada, le esperaba desesperada. La vieja, sin temor, caminó, toda vieja, toda absurda, toda eso que ya fue; caminó y un hombre, al volante de la combi blanca, ruta setenta y nueve, le gritó: — ¡Magos! No…
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La perra flaca de pelaje café cocoa se introdujo en la oscuridad sin saber nada de lo que vendría, olisqueaba cada piedra que se encontraba, que lograba identificar; delante del animal el gigantesco muro natural cubierto por la pesada frazada de la noche. Los ruidos alertaron los sentidos caninos. Un grito muy desesperado apenas se…
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Un pinche frío hijo de la chingada. El hombre de espalda muy corva, traje gris, corbata verde oscuro, gesto risueño, carga su portafolio y camina con una cadencia de nubes perezosas deleitándose en la noche. Dos hombres fortachones y una mujer en ropa deportiva de colores oscuros hacen ejercicios de calentamiento, en una bocina portátil…
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Bien entrado en el paso de la luna, con la hierba a tope, el humo en la sesera, la alegría en una fiesta del ánime más chiflado, un momento para no perderse, para hallarse en la tibia nube de la felicidad. La cita es el próximo 19 de enero del 2024 en la SALA (A)…
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La señora se maquilla frente al fuego del asador. Los carbones arden. La señora mira su reflejo en el pequeño espejo circular. Su nieto, el mediano, coloca sobre las piedras escarlatas de calor una gran olla con jitomates en trozos y cebollas finamente picadas. Las verduras hierven, su jugo comparte un aroma sabroso, la señora…
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Pero quieren que uno ande endemoniado, para eso me provocan… La voz aguda, un refresco en la mano derecha, una papas fritas de sal en la derecha, el cuerpo casi de caricatura, el andar de una cadencia extraviada en la caña de oro. Un auto negro avanza lento por la calle, de su sonido mamalón…
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Un morro flaco, abrigado con una judy blanca, avienta un montón de piedras a un auto, al chocar con las láminas y los vidrios del auto el sonido en la noche es tan breve, tan violento, tan molesto, que las estrellas más antiguas despiertan inquietas. El morro flaco, nervioso, voltea hacia todos sus flancos, detrás…





























