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Salmocitos todos “—¿Qué te gustaría ser de grande Max? — Niño” ¿Qué es lo que nos hace ser adultos o nos hace dejar de ser niños? ¿Cuándo se termina una etapa y comienza la otra? ¿Por qué dicen que hay quienes jamás dejan de ser niños?, o quizá y una pregunta aún más importante sería…
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— ¿Cómo iba… ? Nunca me sentí tan solo como cuando te perdí —una calada al porro— ¿Cómo iba esa?, ¿la cantaba…?, la vida me pide a gritos… ¿Cómo era? … quel amor es una cosa que se da de pronto en forma natural… ¿Quién la cantaba?… —calada al porro— ahora tal vez lo puedas…
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Los dos vagos están echados en el pasto, párpados hinchados de tanto alcohol en las venas, en la vida, uno de ellos reposa el cráneo de melena sebosa y despeinada en la guitarra de madera desgastada, el otro sueña con un antiguo amor y una playa en pleno huracán, el sol le convida a ambos…
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Atormentarse en la salida del sol, no identificarse, ausentarse de las ansias de vivir, de andar. No tolerarse, mirarse en espejos y evadirse. Encontrarse con la Ciudad, sus modos, sus ruidos, sus problemas. Saberse uno más en el mundo, uno más, uno más, en realidad nada, y nadar en las angustias y sentirse patético, porque…
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Cuando el calor está en esa actitud insoportable toda mente se nubla, se distrae, se reclama. En la avenida Tláhuac el semáforo está en verde y la gente cruza la calle, motos aceleran para ganar el cruce, un microbús gris antiguo se detiene casi en la esquina, en donde ya le espera el hombre de…
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Insistiéndose, escondiéndose de la luz cósmica, tambaleando, de asfalto en asfalto, esquina tras esquina, perro lanudo, travieso. Suplicando sin creer, alarmado de su ser, de su inevitable andar. Las personas en su imparable ritmo, su canción inagotable. La Ciudad está que no te la crees. Un eclipse acaba de suceder y el hombre aquel, mira…
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Las tortillas aún están calientes y suaves. El guisado que está en el toper lo cocinó su hija mayor antes de irse al trabajo, ella entraba temprano a la tienda departamental por el inventario mensual. Al acordarse de su hija le da una mordida a la tortilla que ya había hecho rollito. Resaltar que comía…
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Deshacerse en el rompecabezas de la Ciudad, trabarse en los momentos perros, en los latidos del cielo tremendo que avisa de los rudos roces del sol. Tentar a la impaciencia y salir de entre los vientos grises, inflarse hasta ser globo aerostático y andar por la Ciudad, sobre sus calles, estacionarse en un segundo y…
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Desencuentros de la fugaz incoherencia, la Ciudad incomoda y llama, altera y reclama, la Ciudad en la vida de las personas, a veces fantasmas, otras más sombras, de vez en cuando errantes caminantes. Andar sin dejar de ver los muros y hallarse con los reflejos del sentir citadino. DRN
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Debajo del árbol de inmaduros duraznos el grupo de personas católicas se preparan y se dan ánimos para la representación del viacrucis en la Plaza Juárez, de Santiago Zapotitlán, en Tlahuac. Los niños y las niñas juegan con las pelotas de plástico, con los juguetes que crean burbujas brillantes y momentáneas. Mujeres, hombres, caminan ante…
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¿Y qué son unos ojos normales? ¿Acaso todos los ojos ven lo mismoMaricarmen Graue, Mirar mirándome. ¿Vas a escribir algo sobre el 8 de marzo amigo? – me pregunta mi querida amiga Anita, -creo que hay mucho que decir- ¡Sin duda! De hace años para acá marzo se ha convertido en un símbolo de la…
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Despedirse de las incoherencias, desatarse las agujetas y salir sin presiones de casa, soltarse humanx, deleitarse vivx, ausentarse de las tristezas, ir sin saber si se va, se viene o se regresa, sólo ir, entre las manías, entre las arrebatadas y lastimeras preguntas de la vida, ir, ir entre el viento, sobre las nubes, ir…
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En donde la noche encuentra secuaces, en donde no nos pudimos contener, en el mismo instante en donde tuvimos que sucumbir al instante, al derroche de manías, ahí comenzó a sonar la música de los tiempos locos, de los azotes mentales, en esa noche de invadirnos humanxs, en esa noche insatisfecha, nos dimos las miradas…
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Ausente. Temblando de miedo, de ti, solo de ti. En una calle oscura una sombra te llama, la Ciudad acechante, la monstruosidad cerca. Los ecos de una música de guitarras atraen tu ausencia, tu dizque presencia. La sombra te señala con el dedo índice y vas. Más info del toquin aquí.
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El señor está empeñado en sacarse un moco que debe ser grande, duro y estar pegado a sus fosas, se esfuerza y todo su gesto le delata, toda la energía de ese momento está destinada a lograr arrebatarse eso que parece más una costra, un dolor profundo, un arrepentimiento gigantesco. Sigue en su tarea nasal,…





























