– Te estoy diciendo que sí….
– Que no, que no me convences…
– Éste cuate, que te estoy diciendo que sí, que sí, que así es…
– Que no pues, no se puede, no es posible, nada de tus tarugadas, ni tarugadas, cuentos chafas…
– Ora pues mano, bájale, nomás te estoy diciendo unas notas, te vas a poner jodido, pues calacas con la plática…
– Tampoco te ofendas mano, está rara tu onda…
– Dices, pero ya verás, ya verás, ni vas a ver, se te van a quemar las pupilas, y no sé si te va a doler, no sé ni cuánto tiempo pasará… (hace una pausa larguísima, dos autos aceleran, una madre le grita a su hijo, le regaña, varios pájaros bajan al parque)… ya verás, ni me creas pues, ni me creas….
– Ni te creo, hablador… eso de ver volar las esculturas del Palacio, ya está muy jevy, mejor prepárate para que se te vaya el alma con este temazo de Celia Cruz…
– Ya vas…
– Aunque me cueste la vida…
– Ni siquiera son historias que yo me haya inventado, ni siquiera, ya te vas a dar cuenta, ni tiempo te va a dar de acordarte de mí, ni tiempo, vamos a pagar el no escuchar, el distraernos, ya verás… Ya te dije ni vas a poder ver… ni vas a poder ver, yo digo… ya ves, yo digo, que sí, y si volaron, si se movieron del Palacio fue por algo, por esa razón, porque algo está por volver, algo inmenso, algo de lo que ni siquiera nos vamos a poder acordar…
– …
– …
– Mejor súbele mano, súbele bien pa que veas qué onda…
Tú no sabes nada se arrancó, Toña la Negra, malvada, esperaba su turno.
DRN… chiquitere y descocado
