Y de repente, el tiempo, el lugar y los recuerdos nos tomaron por sorpresa.
No dijimos nada, solo nos dejamos llevar.
A cada paso, sólo nos mirábamos y recordábamos
que el amor verdadero existe,
que las sonoridades nos atraparon,
que fuimos tú y yo a pesar de la compañía.
Porque en medio del ruido, del pasado y del presente,
bastó una mirada para saber
que aún había algo intacto,
algo que nunca se fue,
algo que solo entiende el corazón
cuando vuelve a encontrarse.
Pedro Amor
Para mi Yeyo , Coyoacán 20 dic 2025
