
Si aún te sorprende el cine en medio de este vómito vertical audiovisual en el que vivimos, si aún eres de esxs que se creen que el cine lo es todo, o casi todo, que es ese tema importante en la cena con la familia; si te gusta incomodar en la comida con tus suegres hablando de pelis gruesas y de la importancia que tiene la crítica y el análisis en estos tiempos de colonización cultural; si eres parte de esa gran franja de sujetes que se aferran al ver, al oír, al visionar, si eres, caray, si eres un foquin obseso de la imagen en movimiento y sus malditas transformaciones contemporáneas, la verdad, creo, me parece, que este evento es para ti, para escuchar, para aprender, para mirar, para saber que el cine sí es una onda maravillosa, que el cine es más de lo que todos dicen y creen que es, que es, también, mucho menos de lo que cuentan, de lo que chismea, el cine, es el cine, y punto y se acabó, ¡cagajo!
Vas, date un buen pasón de cine pensado, de cine masticado por las y los crítiques, por les pensadores del cine… ¿Que dónde es el rollo? En la ENAC, así es, en la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas, de la UNAM, así es, máxima casa de estudios. ¿Que cómo llegar? Pues en metro mis vidos, en metro, línea verde, la tripas de gato, hasta CU, y caminando llegas, pasas la tienda UNAM, y llegas, llegas, antes, de camino, te puedes dar tu atole, tu chesco, tu café, tu chanwis y hasta las tres, porque no me van a decir que no se las truenan, y así ya fumigado, entras y le entiendes más al rollo.
Y ya cuando llegues al letrerote que dice ENAC, preguntas por la Sala Manuel González Casanova, y te registras y dejas una creden, porque ya ves cómo son, no se les vaya a colar un cineasta revoltoso. Y ya, llegas y lo disfrutas. Así es, esto es para ti, que dices, según, te gusta el cine. Dale click aquí para ver el insta de la ENAC. Por cierto, es el 18 y 19 de febrero, el mes más corto del año. Ya te la sabes camarada.

