Soñé que alguien me despertaba. Una sensación friolenta se siente en la piel. Los ruidos de los vecinos me suenan con demasiados ecos, muchos. Otra, otra vez no, otra vez no. El viento congela la sangre, las ganas de vivir, en algún departamento escuchan la radio en su programación de madrugada. Muy oscura, la Ciudad da miedo, provoca temor. Intento no ceder ante el nervio de la soledad, del cuerpo helado, del remolino de pensamientos, procuro dilatar los temores, las penumbras, las sombras, los susurros de alguna otra presencia, de un mal atino de la realidad, trato de no perderme, de no extraviarme, pero la noche, el existir, la angustia no se detiene, mis dudas, mis preguntas, mis abandonos. Una ventana comienza a vibrar. Un silencio de grillos. Otra vez, otra vez no, otra vez ya no… no.
Despierto, dudando mucho de estarlo.
DRN…
Hasta pronto Especiales de Horror, les vamos a extrañar.

