Pegado a la ventana para no explotar dentro del auto, para no estallar en desesperar y dolor de piernas, agobiado por la humana necesidad de viajar, de llevar noticias, de buscarlas, de experimentar la vida en otro espacio, en otro sitio. Nos movemos para llegar, para llegar en algún momento, llegaremos, pero viajamos, el instante es tan efímero, tan de irse, de se fue, de no estar. Estamos, no estamos.

























