Súbita la intención de no querer seguir en el mismo limbo. Dejó las verduras en el montón, se quitó el mandil y aventó las llaves de la camioneta, Josafath le dijo algo pero ni le escuchó, sólo siguió el sonido que apenas y percibía dentro de sus orejas. Llegó al lugar cuando una pareja se decía palabras de un poeta latino.
SONIDO AGUDO | INDIEROCKS

