— Que no, mano, la neta no, te lo dije, la neta no, ya estuvo y al chile eres bien raro, bien rastrero, bien ajeno, ya no puedo tolerar más este sufrir malsano, sácate a la goma.
Malaquías cuelga la llamada, enciende el cigarrillo, tres caladas y se sube al camión para no volver jamás.
DRN…

