ESCONDITES DE LA MENTE

– ¿Ora qué?

– ¿De qué o qué?

– Es lo que te digo

– No pues ya ves

– Siempre ando viendo

– Ora qué…

– ¿Ya pagaste la tanda?

– Todavía no, y se me ocurrió agarrar dos números

– No pus atorado…

Siguieron platicando hasta que sus estómagos dijeron hambre. Unos de canasta del Richar con salsa verde, jarrito de limón y un poco de picardía para una tarde caprichosa y arrabalera.


,

Deja un comentario