La basura es eso que estando en todos lados no queremos ver, ni dar el valor.
Fores Basura.
La Navidad es la época más bella del año, llena de amor y el mejor momento para pasarla en armonía con los seres queridos… se dice por ahí, casi en todas partes. Difiero, y apelo aquí mi derecho a diferir queridxs amigxs, pues creo yo que toda época, independientemente de la fecha, debería ser la mejor para pasarla en armonía y con los seres queridos, sin embargo, tal parece que esto ha pasado a un segundo o tercer plano, últimamente y con la avasallante invasión del consumismo, la armonía termina siendo sólo un pretexto para que plazas y centros comerciales se abarroten hasta el tope y se deje en blanco tanto a las tarjetas de crédito como los aguinaldos, entonces es cuando quizá podemos pensar que desviamos el medio de la finalidad. Justo en Navidad, bueno tal vez desde un poco antes de que ésta empiece, precisamente a fines de noviembre con la llegada del famoso Black Friday gringo, el cual repercute directamente en México, aquí es cuando me viene a la memoria aquella gran frase de la película El club de la pelea, del director David Fincher: Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos, para impresionar a gente a la que no le importamos. Dicha crítica orientada hacia un sistema de valores desorientado nos puede llevar a cuestionarnos si lo que hacemos en realidad está enfocado hacia un fin o solamente a la obtención de ciertos medios ¿Qué es lo realmente valioso? ¿Tener o ser? Al menos en México existen tremendos slogans publicitarios que a más de ser mercantilistas, terminan siendo deplorables como “Todo México es territorio Telcel”, “Soy totalmente Palacio” o “Liverpool es parte de tu vida”, de tal modo que pueden llegar a minimizar la libre voluntad del ser de la persona hacia la vana adquisición de sus productos. Aunque mi cuate el Fores Basura lo podría responder de una mejor forma: El no tener las cosas de moda no nos hace menos, ni madres, el objeto o lo material no me va a definir, el objeto es un medio, una herramienta que te permite hacer algo, pero eso no va a decir si yo valgo o no valgo o si soy mejor o peor. Para mi querido Fores, que tiene sus valores bien definidos, la cosa es sencilla, los objetos no dependen más que del valor que se les dé, siempre y cuando se tenga bien claro que sirven como herramientas, para alcanzar la verdadera finalidad que es aún más valiosa, y en cierto caso filosófico, diríamos que hasta virtuosa. Ello lo deja bien en claro al darle vida a los objetos que anteriormente fueron desechados, desde construir un bangio con una lata de sardina, hasta un acordeón elaborado con el teclado de una máquina de escribir y papel tapiz, lo que para algunos son cosas viejas, inútiles o de poco valor, para otros pueden ser cosas nuevas y con cierta gran creatividad, como la de él, hasta instrumentos musicales, así y como él mismo dice; la basura termina siéndolo para el ojo con que se mira, ¡vaya filosofía! Entonces podríamos irnos aún más allá y preguntarnos ¿Qué es lo desechable? Como decía aquél viejo filósofo, Antístenes El cínico, discípulo de Sócrates, y de quien evidentemente se le nota la influencia: La única conquista que vale la pena es la de uno mismo, haciendo alusión a que ninguna posesión material puede determinar que una persona sea más valiosa que otra, la virtud se desarrolla entonces en medida de lo que cada persona logra a partir de que necesite lo menos, materialmente hablando. Sin embargo, estas maneras de pensar suelen ser además de provocadoras, hasta imposibles de imaginar, y de llevar a cabo ya ni hablemos, sólo en casos tan excepcionales como los del buen Pepe-Nando logran conciliar cierta teoría con la práctica, una práctica que como bien podemos ver convierte la basura en melodía o desde otra postura lo grotesco en arte y junto a ello no hay que olvidar que lo grotesco también termina siendo una teoría de la estética, otra rama más de la filosofía misma. ¿Y qué si esto pone en tela de juicio lo que es determinado como bello? ¿Pues qué no acaso esa es también otra de las grandes intenciones de la filosofía? “Hacernos pensar”, bien decía el otro filósofo cínico, Diógenes: ¿De qué sirve un filósofo que no hiere los sentimientos de los demás?, pues, El que tiene más es el que está contento con menos. Buenas reflexiones para hacernos pensar en estas fechas sobre, ¿qué es lo que estamos desechando cada quién?,¿medios o fines? o, en otras palabras: ¿objetos o personas? Probablemente eso lo podremos ver en enero.
…A mi querido Pepe-Nando, el gran Fores Basura
Luis Melchor (El Tres)
diciembre del 2024
#LaNaveVa
