ESPECIALES DE HORROR | NO SE OLVIDA

Jabardillo nocturno entre el que se perdía la mujer, logró escapar del tumulto, sin saber mucho de su andar, de su caminar. En sus iris azul celeste se perdía la noche, Avenida Tlalpan respiraba profundamente fría, en la rosticería del picotazo sonaban los últimos corridos del desamor, las luces se apagaban en los locales, las tiendas de ropa, en la academia de corte y estética, en el abarrote Toño. El motor y la ansiedad de la Ciudad avanzaban sin parar. Ropa oscura, mochila al hombro, entre los breves charcos y la basura citadina, respirando aires de diesel y petróleo quemado, la mujer daba pasos raros sobre la banqueta y sus macabras sombras. En la esquina, sin saber de su rumbo dio vuelta a la izquierda, la ví. Caminé y la miré extraviada, siguió su paso. Avancé unos metros más, una voz me habló, giré y la mujer estaba detrás de mí, ¿Disculpa?, ¿Disculpa?,¿Te llamas Paco?… No, no me llamo Paco… ¿Necesitas algo?… ¿Te llamas Paco?, Paco, Paco, mi hermano, él viene hoy, hoy viene, Paco, viene, es alegre, viene y grita, y dice que la lucha siga y luego se va, pero hace mucho que no lo veo, no lo veo y luego me dicen que no va a regresar, pero, viene, viene, hoy, siempre, en este día, en este día, no se olvida, viene… No me llamo Paco, disculpe…

Seguí apresurado dando la espalda a la mujer, después de decirle buenas noches, caminé porque hacía frío, caminé más rápidito cuando volteé y miré a la dama aún de píe, mirándome, sus ojos claros invadiendo de escalofríos la colonia, continué, crucé la calle hasta el puesto de revistas, antes de que bajaran la cortina pedí el periódico, pero el señor me lo fío porque pues ya qué horas eran para comprarlo, miré hacia la esquina en donde estaba la mujer y ya no había nadie. Anduve friolento hacia casa, abrí las primeras páginas del diario, el encabezado inicial sobre la marcha me hizo entender un poco el fugaz encuentro, cerré el periódico y una bruma congeló mi ser, la mujer de píe frente a mí y sin cerrar los párpados, un horrible azul en sus ojos, me preguntaba con un grito terriblemente estruendoso que me hizo desaparecer del momento, ¡¡¡¡¡¡¡¿Te llamas Paco?!!!!!!!

DRN… Frijolito de octubre…. uuhhhhhhhh…..

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