– ¡Que sí Neftalí!
– No… ya sé que no…
– ¡Que voy en el metrobús, Neftalí!…¡Qué más quieres que te diga, Neftalí!
– No quiero que me digas nada…
Los pasajeros del camión con destino Indios Verdes escuchaban la conversación que el hombre mantenía vía celular, por algún extraño motivo, con el altavoz en el volumen más alto. La mañana toda desvelada y desvivida en puras canciones melancólicas, respiraba friolenta. El mundo giraba lento una vez más. Un aroma irrespetuoso invadía la Ciudad. La persona se acercaba el móvil al oído.
– ¿Bueno qué quieres Neftalí?… no, no puedo, no puedo eso Nef… No, no quiero, no, esa no es la vida que yo quiero, no… Que no, no, Neftalí, vengo en el metrobús y ya todos me vienen oyendo, pero de verdad Neftalí… No, no, ni lo pienses, nada… salió en los números, todo está ahí… no no, ya, luego hablamos…
Y así, oliendo a dulce y huesos podridos, la Ciudad entonaba su más cursi tonada.
DRN… confundido
INTRIGAS PASAJERAS

