RASGADO RECUERDO
Pego su foto rota con cinta adhesiva y me sonrío para no odiarme. Llueve otra vez en la Ciudad después de hacer un calor #casi infernal. Me supuse absurdo y me tomé de hidalgo un red bull. Me quise en un humor más #descocado, más #sinsentido. La noche daba avisos con soplos frescos de viento, las nubes oscuras se aparecían elegantes ante el mundo. Le subí al volumen de la compu para quebrantar la calma, me puse a dar unos pasitos muy a lo alocado, a lo rockanroll, a lo rico, tranqui. La humedad de la Ciudad intentaba no sofocarme de más, la vida quería permitirme unas cuantas alegrías. Tomo la fotuca, así, arregladona, y la pego en la pared de mi cuarto. Acaricio el papel fotográfico, #chiflado, la veo unos segundos, sigo en mi sofisticado baile. Una patrulla acelera, el sonido de las sirenas alarma a las personas y a mis nervios. Sin temerle tanto a este monstruo cotidiano, este mal humorado y bipolar entorno, sin tenerle tanto miedo a este artificial existir, pienso en mi padre y mi madre. Sigo en mi baile cuando la luna brilla un poco más. Me miro de nuevo al espejo, me llega un mensaje de insta al celular, otro de feis, tres de wats, bailo y pienso en la noche, en mi bailar y en el otro, el otro bailar, el de la estrafalaria Ciudad. Me hablo. Me escucho, me distraigo. Sigo la música y varios países continúan en una situación bélica. Bailo, me pienso, me preocupo. Bailo. Veo la fotorra y me sigo en mis pensamientos.
Miro la fotiux. Pierdo las ideas en los vientos de la noche. Me dan ganas de escuchar algunas de Junior H. Le pongo y la fotografía, en serio, #enserio, no era yo, me hace un gesto, la imagen, la persona guardada en esa foto, la imagen impresa en ese papel brillante, me sonríe, o algo, #algo, y le subo a una poderosa del Junior, le subo porque no estoy alucinando, no ando perdidón, no ando, la imagen de la fotuca me hace un gesto, bien alucinado, me dicen, pero nel, nel nel. Y me suena la del Víctor Cibrian y el Gabito, me pongo algo más inconcluso, no me comprendo, la habitación me apachurra un poco la mente, trato de no olvidarnos, de no ser más que nosotros en algún momento.
Me siguen llegando notificaciones al celular, no quiero ni verlas, no quiero distraerme en mi despapaye, no tengo deseos de estar, de nuevo, embobado frente al aparato mirando las vidas de otros mientras la mía se me va en la paciencia, en la desesperada ansia de querer ser alguien más , de anhelar otras vivires que no son míos y ni se le parecen a lo que soy, no quiero ese desespero, no quiero esa angustia vespertina, no quiero, deseo seguir en este momento, en esa hora y este segundo, sin molestias virtuales, sin falsedades, sin querer hacerme sentir bien sentado en el borde de la cama, hipnotizado por esa luz brillante que sólo me arroja vidas e historias antagónicas a mi ser, a mi vivir, y bailo con una del DannyLux. Bailo. Veo la #foto, ya no me dice nada, ni un gesto, bailo y me alisto, me perfumo, me unto crema, me visto lo más fresco que pueda, no quiero viajar en el metro con tanta corrección, me pongo mis prendas más amenas y voy sobres, la noche me espera en el Indie, la noche de ausencias y extrañamientos, la noche de mis noches, de sus noches, totalmente invadido de su vida, de su olor, de su mirar.
SATISFACER LA CONFUSIÓN
Cuando llega al lugar se percibe muy entonado con el ambiente. Se sacude las malas rachas, las angustias, entra al gran bodegón y la banda ya le está pegando sabroso a los instrumentos, el público conectado a la música, los cuerpos uno junto al otro, extraña esa sensación de sentirse apretujado pero nada incómodo, sentir el calor de las demás personas pero asumirlo normal. Unos cuantos pasos más, se inmiscuyó entre el público y sus movimientos, sus palabras, sus tramas, se supuso parte de los acordes musicales, se llevó al disfrute, al momento, Soft Kill en el concierto, en su intepretación, en su noche en la Ciudad, en el territorio de las muchas personas y la vida desmadrosa. Algunos grabando con su cel, platicando en el casi grito. Los besos, las caricias en lo oscuro, el andar bien y pasarla bien, en el sitio indicado, con la banda en el escenario, las bebidas en las manos, el instante, el instante, en la mente los recuerdos, las necedades, las complicaciones, y andar y bailar y bailar y acodarse, se acuerda, se acuerda de la foto rota, la imagen viva, se acuerda y suavemente aniquila esa memoria en el guitarrazo más intenso de la noche.
Sale del Indie, distraído, en busca de rocanroleo, camina en la noche hasta encontrar una guarida en donde perderá más de un recuerdo, una música techno le abraza y lo lleva hacia la noche, otra noche en la Ciudad, en un mundo en donde suceden los juegos olímpicos y los países se disparan a lo loco.
DRN… nochero









Una respuesta a “INVADIDO DE TI | SOFT KILL”
Buenas Imágenes, atmósfera evocadora, texto viajante…
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