REY PILA. ANDAR Y SER


No quiero ser un fantasma en la pared, si me gana la razón, si me explota el corazón… Llueve en la  CiudadInfierno, lluvia tímida, gotitas vergonzosas. Nublado el ambiente, en la mente la música, en el camión nosotrxs, chisteando, bromeando, derritiendo aburrimientos, abriendo la ventana para que entre tantito el aire, risas y ya tenemos #presidentavirtual, ya votó la gente, ya fue #tema, y pues, la vida sigue, las personas en su día a día, de nuevo, otra vez, el ñor de la basura, el conductor del camión, la oficinista, el mesero, la empleada del despacho, la asistente, el velador, la banda, la bandota de nuevo, en sus días, en sus maneras de sobrevivirle a la cabronada del tiempo, vivxs y vivas, sintiendo el ritmo de la CiudadPrisa, sigue, siguen, seguimos… en la mente la tonada de la rola, de otras rolas, de otras ondas, de otros modos. Bajamos del camión y la lluvia continúa, no nos queda más que bailar con el viento y las gotonas de agua radioactiva.

Andamos rabiosos del sentimiento, andamos y nos besamos en una puerta, en el semáforo de Hamburgo, caminamos muy en el tono Caifán, muy en el andar de andares, en el alegre, en el travieso, andamos hasta Oxford y llegamos tarareando la tonada, la tonada sabrosa, la tonada inquieta.

En el Club del rock and roll la pandilla deja sus aguas, sus redcolas, su bebida rara en la entrada, no vaya siendo que anden de brebajes y se tiren una osadía en el #dansflor cuando suenen las rolonas de Rey Pila. Quesque listenin pari, quesque vamos a cotorrear con las nuevas, con las cotorras de un dark wave suave, unos sintez ayayay, guitarras pesaditas, que electrocutan el momento. Entonces la nena loquérrima, de ojos locochones, de belleza de soles y lunas, bailaba las rolas, parecía que la tarde le había prestado más energía de la posible, de la habitual. Envidiable la situación, los movimientos, el color de la noche nublada. El lugar en su humor caliente, entre sudores y sonrisas de la gente, charlas de peculiar insinuación. Los Rey Pila cotorreando con el público, tomándose fotos, fotos, fotos, fotos. Los Rey Pila escuchando sus rolas y compartiendo sonrisas con las personas que se congregaron a la fiesta de escucha, a darse un poquito de darki, de guitarronas y sintez entregándolo todo, música de algún sitio para algunos locuaces, para el alborote, para el despabile. El lugar, el lugar en sus ondas, con la pila puesta. Puede ser que sólo haya sido uno de esos sueños donde mi otro yo me quiere controlar.

Hay que salir, hay que salir. En el lugar se quedan las #persononas, en su #ondona. Salir para caminar por Reforma, de noche, con las luces de los faroles, de los autos, los vagos caminando sin sentido; salir para hacerse de la penumbra, para pensar y pensar, en la Ciudad, en la vida, en la nena loquísima, en el instante rabioso, ansioso, #delirioso. Caminar y ver en las pantallas de los restaurantes que la selección mexicana de fútbol pierde cuatro a cero con Uruguay. Perder y caminar por las glorietas, los plantones cuatro veinte, caminar y mirar los edificios, la vida nocturna, y ser, ser, andar y ser.

DRN…


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