
En donde la noche encuentra secuaces, en donde no nos pudimos contener, en el mismo instante en donde tuvimos que sucumbir al instante, al derroche de manías, ahí comenzó a sonar la música de los tiempos locos, de los azotes mentales, en esa noche de invadirnos humanxs, en esa noche insatisfecha, nos dimos las miradas al terminar la canción más gruesa de Mono.
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