Algo exhausto. El ánimo respirando lento, bebe de un trago una botella chica de agua potable, respira, respira, en su mente tararea la tonada, la tuba, la charcheta, el tololoche, el guitarrón, las trompetas, el acordeón, tararea hasta aprendérsela, acostado en el sofá de tersa tela de tono vino, con un cojín oscuro en el rostro, repite la letra de la canción, se levanta repentinamente, da una calada profunda al grueso porro hasta llenar los pulmones y la deja ir acompañada de una que otra preocupación y algo de desenfado, se recuesta de nuevo en el sillón, se cubre el rostro con el cojín y comienza a cantar una canción que habla sobre algún trabajador de algún narcotraficante mexicano. Amanece en un sitio abandonado por el ruido.
DRN. .. asumecha…

