CONVERSACIÓN

– ¿Me pone una recarga de veinte pesos por favor?
– Sí… ¿qué compañía?
– telcel
– ¿Número?

Entra un hombre a paso pesado, se acerca al refrigerador de las cervezas, habla detrás de su cubreboca con un encargado de la tienda:

– ¿Qué pasó pareja?
– … ya no habías venido…
– Na, tú no estabas, vengo seguido…
– Na, huevos qué…
– Sobas
– Soplas
– Cabeza
– Clavo
– Mamas
– Abajo
– Pongo

Los dos comienzan a reírse en tonos inusuales, juguetones, inofensivos, de esos que se saben derrotados; las risas continuaron por unos segundos más, después, el hombre, con seis cervezas de lata en la mano derecha, caminó hacia la caja y puso el six sobre el mostrador. Pagó. Tarjeta de débito. Nip. Ticket. 

– ¡Cámara! Me lo cuidas…
– ¡Agarras!
– ¡Ai te ves escarfeis!
– ¡Sale!

Atontada, atosigada, la luna se inmiscuye en el cielo de las cuatro de la tarde, otra vez, neceando con las notas viejitas del King Krule. La tarde pide a gritos de ambulancia y rechinares de llanta, un poco de calmo frío, un poco de Ciudad Durmiente. Algo ruge, algo ronda, será la muerte, será el hastío, el profundo desconcierto de la humanidad.

DRN… metiche

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