Un morro flaco, abrigado con una judy blanca, avienta un montón de piedras a un auto, al chocar con las láminas y los vidrios del auto el sonido en la noche es tan breve, tan violento, tan molesto, que las estrellas más antiguas despiertan inquietas. El morro flaco, nervioso, voltea hacia todos sus flancos, detrás de él un grupo de jóvenes con vestimenta parecida, resguardados en la sombra de las sombras, esperan, esperan el momento, el auto obedece al instinto del conductor que no se detiene y evita la emboscada. La noche de tan fría se antojaba para echarla en una piña colada de mezcal. El morro flaco dio media vuelta y les dijo a sus oscuros colegas, ni modo la banda, no se detuvo, el que viene, hay que sacar algo si no no hay, cámara. La avenida apenas se daba un bañito de luz con las tenues luces de unos faroles que, inclementes, contaban historias hilarantes al asfalto de esta recontra fría Ciudad.
DRN… sacadodepedo.com
EMBOSCADA

