La niña balbucea algunos ruidos extraños. Desesperada, indomable, la luna anaranjada emite un sonido similar a una nota altísima de Coltrane, el cielo se envuelve en nubes espesas, los latidos de la tierra se sienten intensos, es la electricidad de la vida, es el encuentro de las fuerzas. La niña cierra los párpados unos segundos, los abre y la tormenta de fuego extingue una porción considerable del planeta. En las noticias la conmoción es hilarante.
En los rescoldos de una humanidad insatisfecha de sus maldades, cerca de un callejón, dentro de un ex salón de belleza, sonaba duro y recio esta canción
DRN… Macisorro…

