Relegado en una historia humana que presencia un genocidio. La humanidad tan repetida tan horrible, humeante. Hundido en el espacio en donde la naturaleza destruye ciudades paradisíacas con vientos traicioneros. Estaba en el área de fumar, una gran calada al cigarro, aguanto, el humo sale despacio, muy despacio y también con cadencia, se escapa tu recuerdo, te haces presente, la música alborotando a las personas de atuendo cuidado y peinados casuales, en el cuarto en donde se fuma, una espesísima nube de alquitrán, tabaco, marihuana, wax, nicotina, impedía mirarnos con claridad, no sé si eras tú o mis ganas de que estuvieras ahí, en el tekno recio, en la fiestona de madrugada, de cuerpos en el vaivén, en el estado aletargado, las mentes en los millones de colores, en las luces del desquicio, el movimiento de cabezas, las miradas tan extraviadas, las palabras más efímeras que nunca, el destartalado cerebro yendo y viniendo en ideas confusas; otra calada al cigarrillo, presiono la burbuja y el sabor a pimienta me llena la boca, en los labios siento la sensación parecida a un beso tierno, luego, un gélido abrazo, el techno estaba en una de sus partes de exagerado éxtasis, mi mente, todavía más débil, se dejó ir en las memorias, en las insistencias del pasado; al cuarto de fumar llegaban más personas, me distraje, mis pulmones, aún más jodidos, dejaron ir el humo, en esa exhalada te me volviste a ir, cuando la música en el sitio me invitó a distraer la necedad.
DRN… technoso, bien arriba..

