Hay una veladora en la mesa, nadie quiere prenderla, el vaso en el que está tiene escrita una perversión, cuando alguien entra al lugar y la mira, dice, no, yo no, está muy feo eso, lo que dice… no, yo con eso no… oye, eso sí está muy gacho… no no no no… no, eso es un amarre, no, ta cabrón… Nadie se atrevía, la mayoría leía el texto, la letanía en su mente, apenas intentaban decirlo en voz alta, era callado de inmediato por quien estuviera a su lado, nadie quería eso para sí mismo, nadie, nadie. Entonces, un día, siete de la tarde, el sol enviando unos tonos naranjados, azulados en toda la Ciudad, frío, frío, viento curioso, entrometido, frío, una cajita de fósforos en mis manos, hago combustión, acerco el fuego al pabilo, leo en voz alta. La vela encendida. Terrible mi presente.
DRN… en vilo…
ESPECIALES DE HORROR | VELADORA
