EL ÚLTIMO CIGARRILO

Este es mi último cigarro. Cada vez que escucho a Laureano Brizuela siento un aire fresco a mi alrededor y comienza a oler a tierra mojada. Tantos sueños compartidos, tanto amor hubo en tu piel… Es mi último cigarro y me encanta que sea aquí en Oaxte, abajo de este árbol de guayabas, huele más rico que la tierra mojada, a Ernesto le gusta el dulce de guayaba, y la micheladas, míralo nomás, ya se va aventar su clavado, ah qué muchacho… Si nos vamos a las cuatro sí llego a comer con mi mamá. 

En la banca de piedra que descasaba bajo el árbol de hojas grandes y frutos amarillentos sólo quedó el aroma de una última bocanada de tabaco que sabía a desmemoria.

DRN… hasta las manitas de alegría

Deja un comentario