Casi llora, está algo molesto y desesperado, de rodillas en el pavimento mojado bajo las copas de los árboles que sí lloran, el sujeto no deja caer lágrimas pero busca con brusquedad en las dos chaquetas húmedas que trae puestas, no encuentra, no halla, gime, casi ladrido, confundido, grita, avienta las ropas que vuelan y caen pesadas en un charco. El vago se sienta, recarga su mugrosa espalda sobre la pared del laboratorio, sacude su apelmazada melena tratando de recordar en dónde dejó lo que estaba buscando.
DRN…
DESESPERACIÓN

