Escucho ruidos metálicos y las cosas se mueven a mi alrededor. Un eco de mi existencia se burla. El indigente apenas comienza a soñar en sus lamentaciones. El combustible sube hasta las nubes dejando su tan clásico y aseñorado tufo, la Ciudad se desvanece friolenta en el ritmo de gigantescas nubes grises; sobre Insurgentes Sur las personas caminan apresuradas para alcanzar el transporte colectivo, para llegar tarde al trabajo, para llegar temprano y John Coltrane chiflándome al oído no sé qué ritmos de asfalto.
Intentar ser sombra entre tantx cuerpx, tanto movimiento feroz, arrebatos de las humanidades acá contenidas, habitando cada micro espacio, cada pequeña baldosa, cada mosaico, Ciudad que nos respira, le respiramos inocentes, pasajeros, personajes de miles de malditos cuentos. Escucho ruidos metálicos en mi cabeza, John Coltrane no para de contarme una Ciudad que ya no existe, nunca lo hizo y jamás la hará, una maldita Ciudad inventada, un sueño de los muchos sueños. El metrobús llega a mi estación, torpe, me apresuro a la salida, el ruidero espanta la sensación del dormir despierto.
DRN…atisbando ensueños de metrobús








