
Temprano y atizando, feliciano ante la injusta vida, la calle, las personas, la gente sucedían ante mí. Cuatro de abril del dos mil veintitrés, ¿y qué problema tienes con la yerba del rey? Una fiesta extraña, se había convocado a una marcha a favor de la despenalización de la marihuana, se invitaba a fumar lo propio, no comprar, no intercambiar, un movimiento en pro del autocultivo que había desmañanado a las 4:20am para encender unas cuantas velas. Mas, mi rumbo cuatroveintero sería otro, más macizo, más ayayayay, más saca prende y sorprende.
Nos reunimos en la fountain para darle grasa, se molió, se limpió, se llenó la piporra, se prendió y se corrió hacia la derecha, hacia la dere, la neta esa que cultivamos entre todxs estuvo chida, nos puso jai, nos puso tranqui, nos puso adornados con la vida y ahora sí, fuga. Antes de irme el compita me da las gomitas. Una estampita 4:20 :), buena señal, se celebra con unas rolas, algo para ponernos sabrositos y ganya ganya ganya, ganya gun, algo de dubsito duro y vámonos, pal centro, a ver qué rollo. En el vagón se sabía quién iba pal hongo, hasta se olía, alguna pandilla maldosa se encendió la macoña en el metro y pues se olió a chido, a yameica yameica, porque hoy se fuma como un rasta y dios lo permite. El punto era metro Hidalgo, aunque mi compa andaba cruzado de cables y me dijo que Juárez, pero pus cuál Juárez, era Hidalgo, hidalguito, héroe de la patría, si te hubiera – tal vez sí – gustado la maría con este espíritu libertador, qué feliz serías mi Mike, pero, o no te gustaba, o no sabemos, y la estación del metro que lleva tu nombre se atufaba desde sus interiores del dulce sin semilla en combustión. Alguien: huele un buen a mota, yo a lo pepe lepú, nomás había que seguir el aroma para llegar al point, al sitio, unas escaleras, el olor más y más intenso a lo que nos gusta, a la flor, el humo, la banda de ojitos caídos, el reven, las boquitas sequitas, los porros, los porrotes, las pipas, los dulces, los chocolates canábicos y, ¿sí ponen?, sí ponen, garantizado, y ya de la grifindor, el pulque, el tú me tumbas, tú me matas canábico, los pelones te pongo rico, cantidad de confitería y miscelánea para celebrar esta fiesta del cuatro veinte, de lxs pachecotxs.
La nube de ganya se apoderó de una salida del metro Hidalgo, hidalguito, ay mi hidalguito, mi héroe, mi señor, qué pachequiza flaco, qué pachequiza, la banda del punk tirándose unas rolotas a lo agresivo, a lo #aílesva, el griterío, el porrerío, el humo, de a cómo, de a cuánto, fume que fume, porro que porro, la música en sus ganas de distraer la neurona enervada. Reforma e Hidalgo cerradas de tanta gente, el poli le dice a la banda, no se pasen, háganse para allá, ya quieren fumar con el director del metrobus, ya, háganse para allá tantito, para avisar que vamos a cerrar, el compa del blunt tamaño Fidel Castro tuvo que ir a prenderse unos pasos pa’allá. Sacando y sorprendiendo, un pipazo para buscar al carnal que quién sabe en qué lares anda, me manda una foto de dizque donde está, pero psss, la neta ando bien Guadalupe Plata, acá, rocanrolero, pasadito, escurridizo, somxs bastantxs, muchxs, la fumamos, parece es lo que nos une, lo que compartimos y nos mantiene en #buenaonda, en el chill, venimos a la celebración del cuatro veinte, obvio, porque comienza a representarnos algo, muchos algos, la hierba, el fumarla, solo, con la banda, invita conversaciones, sube el humo, en un hilo ondulado y yo alelado, pienso en futuro, y sube el humo, ayayayy, ya andamos en el mero personaje, en el ondeado, el atiborrado de ideas, pensamientos, babosadas que despierta habitar esta fokin Ciudad, intensadesgarradoramaravillatenebrosainquietante Ciudad, no encuentro a mi compita, camino a San Hipólito, la iglesia del San yudas, el santo de las causas perdidas, perdida mi visión, mi conciencia del tiempo en los relojes de esta gente, que en esta plaza le está pegando al electro a lo saico, acá, de tokyo un poco, azotando la calavera contra el viento, sabroseando, el compita me marca al fon y me dice que estaba en donde yo estaba, entonces me regreso a donde estaba, pero aquí también me la andaba pasando suculento.
Celebrando a la planta, quizá algunos otros, haciendo el mero bisne, otros más viviéndola, la tira tranqui, aguantando, soportando el deschongue porque, una vez que encontré al compita y su compita y se armaron su pulque canábico, pues que comienza a sonar la música a decibeles más manchaditos y la tiranía bien, tranqui, nomás diciéndonos hasta dónde, tranquilito, a veces caminando y estoy aquí parao, esperando subir este barco, y fumar mi weed, que se joda el covid, rolas en mi cabezuca, rolas, pero acá, en la calle, suena el dubsito ricolino, ese que truena duro el altavoz manita, ese que cuando le va el turno a los bajos te dan ganas de vivir a tope, de brincotear, un dub a lo espacial, un dub que provocaba a la banda, salían los porrones, los porros dobles, los concursos de darse un chingo de trés, pinche humareda, nubes formando figuras geniales, burlonas en el natural mystic, la banda escuchando al viento conversar con el dulce sin semilla en su fase humo, su momento de regreso, de vuelta a la tierra, al planeta.
– Es que ahora que ando eriza…, dice la morra mientras se forma para darle sendos jalones al porrote compartido, porque hoy mucho se comparte también, se enrola se rola se prende se humo se bai ai nosvemos, se conversa con la banda, de píe, que ya trajo las chelas, pa brindar, pal maridaje, pero cero desconecte la banda plis. Conversar bajo los influjos de la marihuana, pasar el rato, intimar o hasta quedarse un ratote en silencio, observando, escuchando, sintiendo la vida y sobretodo brincoteando entre pensamientos, In this here concrete jungle, I say, what do you got for me, now?, Concrete jungle, la pandillona le caía en metro, caminando, en bici, por todos lados, dosdos ilegales, dosdos faltoseros, alivianados: mucho, bailadores: harto, porque además, cerca de Reforma, a la salida del Metro Hidalgo, ay mi Hidalgo, ay mi héroe nacional, estaba instalado un sonidero comandado, primero por las diyeis, luego los diyeis y así, agradecían que la banda canábica se portaba chido, se rifaba con el control, la bailadera, el pasarla bien y echar el tiempo al bolso del suave. La noche andaba medio en abstinencia porque llegó a darse las trés de volada; el máximo, el astro naranja se peló porque ya medio andaba palideando de tremendos tanques que le puso a los blones y las bongonas. Airesitos fríos, los autos en la avenida sorprendidos del pachequismo que padecemos, el ondeo, el wawareo, el chingón, el buen rollo. La Ciudad, ay mi Ciudad.
La bocina rebotando y los poseídos frente a ella bailando, brincoteando, delirando el cuerpo hasta la endemoniada sensación de estar vivo, el metrobús detrás, lxs viajerxs observando el desmán, el festejo, la nocturna sensación de no tener que estar rogando nada, simplemente dejándose ir en el centro de la Ciudad de México, mi carnalite, entre edificios de antaño tamaño no es regaño, la Historia en nuestras narices, debajo de nuestros píes que aguantan y aguantan, el dub cada vez más recio, la luna obviedad de obviedades, atizada, pasoneada, llegó para regalar besos, mientras tanto la banda se daba unos jochos, unos doritos, un agua, el chesco pa la seca y el tremendo monchies ¿munchies dijeron?, que salen la gomitas, el pastelito, el brauni, ay no, qué calamidad, qué entronque mental, el dub, las cumbias, el punki, las sirenas de las patrullas, el olor a combustible, la Ciudad creciendo, ganando carriles de avenida Reforma e Hidalgo, la Ciudad, sus trabajadorxs, que también somxs lxs que estamos aquí, pachequeando, bailando, un día, un día todxs, en conjunto, pa’ reconocernos, otra vez, pa’ ver qué hacemos, porque que no se nos olvide que hubo una marcha, pero bueno decidimos estar acá, en la vidorra, en el encuentro, el pasto verde, yo quiero fumar mota, vivir, estar en onda pachecorra, psss, qué te digo, nos siguen atorando, sigue siendo dos dos torcido armar, fumarla nomás en tu jaus o en la del chido que se ponga amable, en las calles en donde psss la tira nomás se hace de la vista fat, pero psss, acá estamos, rola el gallo, tsssssssssssssssssssssss… fffffffffffffffffffffffffff… issssssssssssssssssssssssss… bbbbbbbvvvvvffffffffffffffffff… isssssssssssssss, ffffffffffbbbbbbbvvvvvvvvvvvvvvv… che dragonsote, cambiará, cambia la onda, autocultivo, cofishops, regulación, legalegalización, algo, algo debe pasar, por algo estamos acá, algo medio conscientes, te traigo entre ojos y los traigo rojos, algo pasará, hagamos lo que nos toca, ¿qué nos toca?, y que tire humo en la trampa, se me destrampa, y que somos parte de la violencia del país por andar atizando, por andar de pinches mariwanxs, pues en una de esas sí, la maña apaña, pero igual y no, la neta no, esos conflictos tienen alcances mayores, intereses más grandotes y nosotros aquí pidiendo encendedor prestado, comunícame tu ardor, que suenen las políticas públicas, que suene nuestra charla viva, crítica, inteligente, pandilla ganyera.
Estadeado, un poco hasta el hueving, fundidón, fritorro, tocaba partir, irse, de nuevo, hacia la cotidiana manera de acontecer esta broma galáctica. Y adivina quién viene por ahí, viene juana, viene mari, un último llegue… rumbo al metro que estaba bien apestoso a petate del bueno, del dulce, nos fuimos, la juerga ganyística seguía, nos juntamos, otra vez, fuimos entre el humo más allá de nuestros pensamientos, ensoñaciones, la Ciudad me regresa a mi estado más Guadalupe Plata, me marcho entregándome al húmedo y amable sinsentido.
DRN… ganyero, bombástico, cruceiro.
FOTOS: DRN, con todo el respect…















